Vacaciones con adolescentes - Pinamar
  • Narrow screen resolution
  • Wide screen resolution
  • Wide screen resolution
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Sábado 25 Nov 2017
Vacaciones con adolescentes Imprimir E-mail
                Por Bea Machado


De pronto, cuando llega el ansiado descanso, las esperadas vacaciones, “el desenchufe” necesario para arrancar en nuevo año, ocurre lo mismo del año anterior, pero claro, cada vez se hace más difícil. Los chicos quieren pasar sus vacaciones y divertirse donde lo hacen sus amigos, y esto se complica si hay diferentes destinos.  
Las alternativas son variadas:
-    un poco acá y un poco allá,
-    invitar algún amigo/a de nuestro/a hijo/a a venir con la familia,
-    que nuestro hijo/a vaya de vacaciones con la familia de algún amigo/a,
-    ir en familia y buscar alternativas para disfrutar.

Hace no tantos años, estas posibilidades ni se consideraban porque no existía en la mente, ni de padres ni de hijos, la idea de pasar vacaciones que no fueran en familia, pero, en estas últimas décadas, los adolescentes han cobrado un terreno que fue cedido ni más ni menos que por los padres.
Si bien son éstos quienes finalmente deciden, hay toda una cultura en la sociedad, los establecimientos educativos y, por supuesto, los medios de comunicación, que han influido para que estos planteos se cuestionen. Y es el deber como padres, encontrarle una vuelta de rosca para que sea lo menos problemático posible.


   

Siempre existieron adolescentes y padres de adolescentes. Y también está claro que este no es el caso de todas las familias, pero es un hecho que sucede y se repite.  
No queda otra que resolver la situación de la mejor manera, es decir, ¡en familia y todos contentos!

Para eso, estaría bueno que, más allá de ocuparse de las conocidas obligaciones como padres (que son muchas sin duda), podamos empezar a darle lugar a las que no se ponen muy en práctica por falta de tiempo, cansancio, stress y algún otro motivo.  
La comunicación es fundamental con los adolescentes, aunque es sabido que es la etapa más dura para hacerlo. Pero siempre hay algún momento para hablar con los hijos, conocerlos de verdad, saber que les gusta, compartir momentos.  Esto, claro está, no significa que los padres se vuelvan adolescentes porque sería principio y fin de la comunicación. Ya bastante competencia tienen con los adultos al asumirse ellos mismos como tal, como para competir con un padre adolescente (que los hay pero es otro tema…).

También es importante conocer a sus amigos, y más aún, conocer a los padres de sus amigos.  Ellos también pasan por los mismos momentos y será mayor la contención si las redes se forman desde los adultos.

Buscar el punto justo del encuentro y dejar claro que los padres están por si los necesitan.

Esto simplificaría mucho el recorrido del camino de la vida de los adolescentes, porque se puede estar muy cerca y, aún así, que avancen solos.
Quizás ayude para cuando lleguen las vacaciones próximas, porque se pueden planificar un buen descanso en familia, junto a otras familias,
estar cerca, cuidarlos y acompañarlos, que es lo que realmente importa.
 
Por Bea Machado para dpinamar
 
Compartir en Facebook