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Cuando parte de la sociedad pinamarense se habÃa puesto en alerta, ante la inminencia de un remate de lotes que no habÃa tenido suficiente difusión oficial, los vecinos se vieron sorprendidos en esa subasta, por una bandada de "aves de rapiña" provenientes de distintos puntos de la provincia y de capital, que les arrebató violentamente a los pinamarenses la posibilidad de acceder a los terrenos democráticamente.
Este jueves 14 de octubre por la mañana se hizo en el Teatro de la Torre una subasta de 16 lotes con deuda municipal a cargo del martillero Ricardo Enrique Serverini con serios incidentes.
En la reunión, con platea a oscuras y colmada de caras extrañas, con la custodia de unos 4 policÃas, hubo claros aprietes que incluyeron amenazas, forcejeos y trompadas en patota que lograron su fin: amedrentar todo intento de oferta de cualquier vecino. Entre los agredidos estuvieron Luis Lacave, Erico Debishop, Alberto Lamarque, Ricardo "El polaco" Zmelty, Hugo Sepe, Javier Paso, Pierina Jorge, Eloy Lesca, por mencionar nombres más conocidos.
También fueron amenazados y agredidos trabajadores de prensa cuando intentaban tomar imágenes o grabaciones de lo que estaba sucediendo.
Todo esto desembocó en que los vecinos tuvieran que abandonar el remate impotentes, violentados y con las manos vacÃas. Y esto se transformó en una gran indignación que se empezó a testimoniar en muchos medios de comunicación, en facebook y en la calle.
Hubo también por la noche, gran cantidad de llamados al aire relatando lo sucedido, en el programa del periodista Hugo Manzo "A las cosas por su nombre" por canal 4 Vivo Pinamar, acompañado por Eduardo RodrÃguez Paz, de Radio Show y por Juan Luis Demarchi de Radio Ultra.
Patotas y mafias
"Acá no compra nadie!"; "De acá nadie se va con un boleto"; "Si quieren arreglen con nosotros primero!!"; "Nosotros compramos baratito y se lo vendemos por poca plata" Fueron algunas de las frases gritadas por gente que no era de Pinamar.
Hubo muchas otras en voz baja como "Deja de filmar porque te vamos a matar." o sencillamente "Mejor callate" que inundaron la sala acompañadas de gestos y posturas corporales propias de las patotas y de la mafia.
Desde hace mucho tiempo en el tema de los remates se dice que hay muchos mitos. Pero hay muchos que no lo son, como pueden dar testimonio quienes estuvieron este jueves en el Teatro de la Torre, y muchas notas periodÃsticas e incluso causas judiciales en varios puntos del paÃs desde hace al menos una década. Y siempre, desde las autoridades y parte de la sociedad, de alguna manera se han apañado muchas de estas conductas violentas.
La Liga
"La Liga" es una especie de asociación cuyos integrantes se reúnen en bares cercanos a los locales donde se hacen remates y allà se reparten la cobertura de sus operaciones. Hacen su trabajo de "inteligencia", se dividen zonas y tareas. Hay grupos encargados de ir a los remates, otros son especialistas en buscar clientes, impedir el acceso a las subastas o amedrentar a los posibles compradores.
Saben cubrirse muy bien, hay acciones delictuales difÃciles de probar. Pero hay muchÃsimos testimonios en tal sentido.
Aunque hoy se podrÃa decir que no existe una única "liga", todas parecen desprenderse de la que centraba su accionar en la sede de la Corporación de Rematadores que funcionaba en Perón al 1200 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Supuestamente se trata de inversores que se reúnen para lograr mejores condiciones en la adquisición de bienes en las subastas, aunque es evidente que tienen brazos de "acción directa" (como se le llama ahora a el uso de la fuerza) que operan "convenciendo" o espantando a los particulares que concurren a los remates para apropiarse de los negocios.
Tanto es asÃ, que el nivel de amenazas, agresiones y violencia hizo que la Corte Suprema de Justicia, ordenara en Buenos Aires mudar las subastas a un inmueble en la zona del Abasto con controles rigurosos de seguridad. En La Plata también se anunciaron muchas medidas para neutralizar su accionar.
Hay numerosos testimonios sobre estas mafias de los remates en algunos links que seleccionamos y que figuran al final de la nota.
Cómo llegaron
A partir de las medidas judiciales que se tomaron, en especial la de la Corte, gran parte de estos "trabajadores" se dispersaron en el territorio bonaerense para seguir operando, y asà es como el jueves llegaron a nuestras tierras.
Asà el jueves por la mañana capturaron nuestros lotes a precio vil y trascendió que esa misma tarde los estaban vendiendo en el resturant Pampa Grill, como varios vecinos declararon a distintos medios. Hay prueba de esto? No se sabe. Pero sà hay miedo aún.
Hubo complicidad de las autoridades en Pinamar? Cabe alguna posibilidad de que no supieran que esto podrÃa darse asÃ? Si se sabÃa, porque sólo 4 policÃas que además no actuaban? (después vinieron 10 más). El martillero no sabÃa que esto podÃa pasar? Por qué no suspendió cuando se dieron los serios incidentes? Por qué se apagaron las luces? Estas y mil preguntas más quedaron dando vueltas por el pueblo. Hay pruebas de connivencia? No se sabe. Pero hay miedo también.
A veces, los integrantes de "la liga" actúan en complicidad con los rematadores. Otras, no. En el caso de Pinamar, fue llamativo que el martillero conociera el nombre y apellido de los miembros de "la liga" y que la fuerza policial no actuara en ningún momento para frenar sus acciones violentas contra los vecinos. El ejecutivo se desliga diciendo que el responsable era el rematador, que debe investigar la justicia, si hay pruebas, claro.
Y la verdad es que muchos de los que fueron vÃctimas directas de los apremios, probablemente no radiquen denuncias, por miedo o porque tienen que seguir con sus trabajos de todos los dÃas.
O lo que es peor: "para que voy a perder tiempo en eso, encima de la trompada, el empujón, la amenaza, no va a pasar nada."
Para muchos, incluyendo algunos periodistas y autoridades, "los muchachos se pasaron de rosca" solamente, y todo quedarÃa en una anécdota.
Por todo esto también existe "la liga": hay una cultura de la patota que se viene arraigando con mucha más fuerza desde hace años en nuestra sociedad, en nuestro paÃs, un mal que seguramente nos lleve muchos años recomponer.
Cuando las patotas que se alimentan se vuelven en contra, empezamos a darnos cuenta del valor de respetar las normas todos, y de hacerlas respetar.
Qué se puede hacer?
No sólo se afectó a la sociedad en su dignidad, o a los particulares en su libertad de comerciar, sino que también el gran afectado es el fisco al mantenerse bajas las ofertas con violencia.
Hay cosas que no podemos hacer, pero algunas otras si, teniendo en cuenta que aún quedan por rematarse más de 40 lotes, probablemente en diciembre, y que no queremos resignar nuestros derechos, no sólo los económicos.
1. Informarse y pasar la información
2. Exigir a las autoridades:
- Una condena pública expresa sobre este accionar
- GarantÃas para la participación en esos remates
- Acciones concretas para que no vuelva a suceder
3. Sobreponerse al miedo, denunciar y publicar
Lo que sucedió no es sólo la trompada, sino que se violentó Pinamar, y no queremos acostumbrarnos a eso, tengamos o no plata para comprar un lote.
Elizabeth Ocaño - Roberto Bohmer - Noticias dpinamar.com.ar
Sábado, 16 de Octubre de 2010
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La Nación 2005 - Remates judiciales mezclados con presiones casi amenazantes
ClarÃn 2010 - La "Liga de compradores", bajo sospechas de aprietes y estafas
Medida de la Corte contra la mafia de los remates
Página 12 - 2002 - La Liga pasó a la acción directa
iprofesional 2010 - Sabe qué es “La Liga” y cómo opera
inmobidiario 2010 - Acorralando a La Liga
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