| Expo Colectividades |
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El día en que estaban armando los puestos, nos acercamos a hablar con algunos de los expositores y con el presidente de la Asociación Expo colectividades, Hicham Hawarani, árabe de Siria, quien maneja un castellano bastante fluido, aunque aún se nota el acento en su forma de hablar.
En los puestos, la gente En el stand de Cuba, los recibirá Milady y Willer. Ellos ofrecen literatura cubana, música típica, sonrisas, bailes y mojito. La feria para ellos, como para las otras familias, es una oportunidad de dar a conocer sus raíces. "Por lo que venimos recorriendo, hemos visto que hay muy poca información sobre lo que son las culturas de los países, hay muy poca información, por eso es bueno que esto se aproveche." "Nosotros trabajamos durante todo el año, con mucho empeño y sacrificio. Por eso nos pone mal cuando sucede algo como hoy, que se nos compara con una villa y se dicen cosas malas de nosotros…" Alicia y Miguel son de Buenos Aires, hacen tejidos y juguetes didácticos de madera. Hace tres años que están trabajando en la feria. "Visitar la feria es como salir a recorrer el mundo. Quien quiera conocer otras culturas puede acercarse y lo va a disfrutar mucho." Las chicas de Santiago del Estero se pasan el día amasando y en la noche hacen lo que pueden para enfrentar el frio de la costa al que no están acostumbradas. Empanadas santiagueñas, panes dulces, pan casero con chicharrón, rosquete santiagueño, simpatía y calidez. De la provincia de Mendoza nos acercan aceites de oliva, tomatitos disecados, berenjenas en escabeche y claro, sus riquísimos vinos. Como ellos son varios de los expositores con los que hablamos en dos jornadas. Personas como cualquiera de nosotros que se ganan la vida honestamente, con esfuerzo, y merecen respeto.
También hay cosas feas La atención y la amabilidad que pudimos comprobar es excelente, y es muy interesante detenerse a hablar con gente de tanta diversidad cultural, algo de lo que se habla mucho en los últimos tiempos, pero que a veces se respeta poco. Esto fue lo que varios vecinos de Pinamar "confundieron" con un asentamiento: un grupo de personas, que vinieron a un lugar turístico a hacer la temporada, una temporada de solo cinco días. Recibimos en los dos meses de verano a miles de personas que aprovechan a Pinamar para ganar mas dinero, restaurants, ferias de vanguardia, stands de autos, promociones, etc, etc. Pareciera que las luces de ciertas exposiciones, o de las automotrices, encandilan, y los pelos rubios de las chicas distraen, y no preocupan tanto como esta feria. En todo caso, tendremos que revisar qué fue lo que generó tanto rechazo, los organizadores deben revisarlo, las autoridades, y los vecinos. Sería feo pensar que solo haber visto gente de piel oscura con carpas haya provocado los comentarios tan chocantes de nuestros vecinos. Sería feo que solamente allí se reclame que se cumplan todas las reglas, mientras se toleran ciertas impunidades a la vista, sólo porque están rodeadas por más glamour o más poder adquisitivo. Sería feo, porque eso se llama discriminación, o xenofobia. O se llama jugar a la oposición política usando el trabajo de gente que lo necesita para vivir. Quienes nos acercamos a ver y a preguntar, no vimos nada parecido a un asentamiento. Agenda dpinamar.com.ar
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